Desde ese
primer momento en que esa persona me tomaba en sus brazos, cuando aún ni
siquiera sabía cómo abrir los ojos, y mi mano tan pequeña apretaba uno de sus
dedos casi por instinto. Esos primeros días del amanecer de mi vida, cuando se
despertaba a cualquier hora si me escuchaba llorar o pasaba tardes enteras
grabando interminables vídeos en los que solo aparecía yo tirando cosas al
suelo, jugando con un muñeco o chapoteando en la bañera, y me hablaba con una
dulzura que solo conoce quien la experimenta.
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lunes, 6 de abril de 2015
viernes, 13 de febrero de 2015
Donde se confunden los sueños
Mi mente viajaba muy
lejos mientras mis ojos se perdían en los cambiantes haces de luz
que el mar me regalaba cuando el Sol comenzaba a esconderse, y mis
pies se hundían poco a poco entre la arena de la orilla de aquella
pequeña cala. Habían pasado cinco años de mi joven existencia
desde el frío invierno en el que me topé con aquel extraño copo de
nieve que cambió mi vida y mi mundo para siempre.
domingo, 1 de febrero de 2015
Donde nace la luz
Dicen que llega un momento en nuestra
vida en el que nos damos cuenta que no es aquello que nos rodea lo
que se transforma con el paso del tiempo, dejando a su paso un
sentimiento de incomprensible añoranza por algo que a simple vista
sucede siempre igual, no, hay un instante de nuestras vidas en el que
por fin comprendemos que somos nosotros mismos los que hemos
cambiado, que nuestros ojos y corazón ya no reaccionan igual porque
comprenden el mundo de una forma mucho más compleja, llena de
pequeños matices que antes se nos escapaban. En mi caso todo eso
sucedió mucho antes de lo que pensáis...
domingo, 28 de diciembre de 2014
Volví.
=> "A ti."
Mientras mi querido amigo
el muñeco de esparto se encargaba de escribir con parsimonia aquella
frase inolvidable que por fin
me ayudaría a llegar hasta el mago, no podía dejar de observar con
curiosidad mi pequeña caja de música. Por cada vuelta que daba
entre mis manos, me preguntaba si aún podría guardarme otra nueva
sorpresa y a la vez no podía darle sentido a cómo llegó tan
extraño objeto a las manos de aquel viejo buhonero, y más aún,
cómo supo adivinar que yo debía ser su nueva dueña. Sea como
fuere, preferí no pensar demasiado en ello porque, puestos a dudar,
realmente todo aquello carecía de algún sentido aparte de aquel que
yo decidí darle en cuanto me desperté de aquel sueño sin fondo, en
mi torre en el mar, junto a la muñeca que tan pacientemente esperaba
mi regreso.
martes, 11 de noviembre de 2014
A ti.
Me había olvidado por completo de la
existencia de aquel pequeño muñeco de esparto. Aquel que antaño
lucía siempre una sonrisa, aquel cuya alma resplandecía más que el
Sol, el ser más optimista que en mi vida hubo sobre la faz de la
Tierra; ahora intentaba protegerse inútilmente de mí entre unas
temblorosas manos de trapo, inmensamente distinto tras mi ausencia.
-Eh, soy yo ¿No me recuerdas? Vamos,
no voy a hacerte daño.- susurré con la voz más suave que pude,
temiendo que una sola nota discordante lo rompiera en pedazos.
jueves, 4 de septiembre de 2014
Muy cerca.
De todos los sucesos sorprendentes que había experimentado desde mi despertar -como encontrar una cajita de música encantada, derrotar a una tormenta o volar sobre el mar- fue aquel momento, sin duda, el que aún concibo como el más mágico, bello e inolvidable de todos:
lunes, 28 de julio de 2014
Solo un susurro.
Quizás, si el viejo y
llamativo buhonero no hubiera puesto aquella pequeña caja de música
entre mis manos, nunca hubiera reparado en ella. Aquella cajita
parecía recién sacada de uno de mi muchos sueños, en su tapa color
arena aparecían dibujados en tonos marrones la silueta de un águila
a lo lejos, sobrevolando una montaña cubierta por un bosque frondoso
y, más allá, otra silueta mayor, la de un lobo que se aproximaba a
la montaña.
jueves, 3 de julio de 2014
Te sentí.
Mientras
mantenía los ojos cerrados, disfrutando del sol en mi rostro y
sintiendo cómo las telas de mi vestido blanco comenzaban a secarse y
a separarse de mi cuerpo, pensé que así, con el mar en calma, el
silencio imperante y aquel calor tan reconfortante, sería capaz de
pasar el resto del día allí sentada entre la yerba y las pequeñas
flores que apenas temblaban con la brisa marina; la verdad es que no
recuerdo exactamente cuánto tiempo permanecí allí, con la mente
navegando por un mar de plata, que casi consiguió arrastrarme de
vuelta a la niebla, cuyas ondulantes y sugerentes brumas parecían
llamarme una y otra vez.
jueves, 26 de junio de 2014
Triste.
Por un instante, mientras sobrevolaba
las olas, cada vez más embravecidas, dudé seriamente si
introducirme en aquella masa de nubes oscuras que parecían
mantenerse unidas por lazos de centelleantes relámpagos sería la
mejor opción. Busqué al águila con la mirada y vi que no se había
separado de mí ni un ápice, su vuelo era firme, como su mirada fija
en el frente. Decidí que si ella no tenía miedo, yo tampoco debía
tenerlo; sin embargo, no pude evitar sentir cómo en mi interior
comenzaba a formarse mi propia tempestad.
lunes, 23 de junio de 2014
Lunática
Finalmente, después de
todo un año, comienzan a contarse los días hasta el verano. Y con
él, por fin puedo retomar mis queridas entradas escritas a altas
horas de la noche, sentada en mi pequeño remanso de paz personal (mi
terraza), con música tranquila de fondo, mirando al cielo y
agradeciendo cada caricia de viento, como si la misma noche me
saludara desde la lejanía.
jueves, 19 de junio de 2014
Bella.
Salté con los brazos extendidos,
mientras el viento enredaba mis piernas entre los pliegues de la
suave tela blanca del vestido que cubría mi cuerpo, en el que hasta
aquel momento no había reparado porque, a pesar de la calma
transmitida por mi pequeña muñeca de porcelana, mi mente no había
cesado de mantenerse en ebullición- en un tumulto de pensamientos
tanto tristes como esperanzados. Pero en aquel instante, cuando me
encontraba a media distancia entre la ventana de piedra y las rocas
que las olas engullían de forma incesante, deduje en medio segundo
que debía mantenerme con vida antes siquiera de empezar a buscar al
mago, y el hecho de estar cayendo hacia las rocas no iba a ayudarme a
conseguirlo, de igual forma, tampoco me supondría una gran ayuda
imaginar fatídicos finales en los no conseguía llegar a él a
tiempo.
lunes, 16 de junio de 2014
A mi bela
Como intentando viajar hacia atrás en
el tiempo, a través de los años, a través de las lágrimas y las
risas, las decepciones y los sueños, cerré los ojos y me sumí en
la calma de la silenciosa oscuridad. Caminé por los rincones de mi
mente, por tantos recuerdos que se superponen entre rostros más o
menos amables y fechas que se repiten cada año pero nunca de la
misma manera.
jueves, 12 de junio de 2014
En el mar.
La voz del mago seguía haciendo eco en
mi corazón aún pasados unos minutos en los que permanecí inmóvil
y estupefacta mientras intentaba inútilmente pensar con claridad,
como si sus palabras retumbaran en las paredes de una cueva que era
mi corazón y, como tal, parecía vacío y frío, pero latiendo.
jueves, 5 de junio de 2014
Como la niebla.
Os invito a seguir mi historia, o
tal vez nuestra historia, la de él, la mía.
“Para el mago de las palabras, para
el lobo del bosque, para aquel que cree y se equivoca al afirmar que
únicamente soy yo la musa.”
jueves, 16 de enero de 2014
Mi regalo: Eternidad (2)
En la oscuridad y sin ser vista
se posó en un tejado justo en frente del edificio donde aquel humano vivía. Una
luz se encendió dentro y, a través de la ventana, pudo reconocerlo quitándose
el abrigo con el ceño fruncido, como si el ambiente de la ciudad le resultara
tan profundamente asfixiante como a ella. Comenzó a trastear algo que se
encontraba fuera de su campo de visión y los suaves acordes de una guitarra se
desbordaron poco a poco a través de la ventana hasta llegar a sus oídos… “and
she’s buying a stairway to Heaven”. El águila cerró los ojos y se abandonó al
sueño.
jueves, 9 de enero de 2014
Mi regalo: Eternidad (1)
Como si se hubiera convertido en
una nueva rutina, el águila alzó el vuelo y
planeó recorriendo todos los confines del bosque, buscando al lobo
blanco. Con la llegada de cada atardecer, realizaba el mismo viaje, recorriendo
cada rincón de maleza con su potente vista, esperando encontrar un milagroso
destello blanco del pelaje de su nuevo amigo, aunque realmente se le antojase
una vieja amistad.
martes, 5 de noviembre de 2013
Encuentro
El águila siguió allí escondida, dentro del tronco vacío, recuperándose de sus magulladuras y observando la tranquilidad de aquel claro del bosque. La mayoría del tiempo permanecía vacío y soleado, ella disfrutaba de aquellos días; otras veces, una suave llovizna lo llenaba todo de una fina capa de humedad a la que el águila se resignaba no sin cierta desgana.
martes, 1 de octubre de 2013
Búsqueda
El águila suele ser un
animal solitario, desde muy joven aprendió a sobrevivir, a luchar, aunque
cierto es que muchas veces le hubiera gustado que no fuera así, que no hiciera
falta estar sola y a la vez acompañada por todo el bosque, que no tuviera que
matar para seguir viva.
viernes, 23 de agosto de 2013
Tan alto como un águila.
Me encontraba en mi casa, con sus
objetos cotidianos, su sensación acogedora y esa luz tan brillante que lo
envolvía todo y me hacía estar feliz como hacía mucho que no lo estaba. Esa luz
me rodeaba mientras caminaba por las habitaciones, me despertaba con su calidez
por las mañanas, me entretenía en mis tardes vacías, me hacía sentir segura por
las noches y, sobre todo, iluminaba mi sonrisa.
lunes, 29 de julio de 2013
Sabio consejo
¿Nunca os habéis preguntado cómo
es posible que las madres sean como son? ¿Cómo puede ser una madre tantas cosas
distintas a la vez? Psicóloga, interrogadora, cocinera, profesora, guardiana,
juez, rastreadora, abogada, modista, cuenta-cuentos, cantante, actriz…
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