jueves, 4 de septiembre de 2014

Muy cerca.



De todos los sucesos sorprendentes que había experimentado desde mi despertar -como encontrar una cajita de música encantada, derrotar a una tormenta o volar sobre el mar- fue aquel momento, sin duda, el que aún concibo como el más mágico, bello e inolvidable de todos:

martes, 26 de agosto de 2014

El libro en blanco


Tras perder unos cuarenta minutos de mi vida observando una hoja en blanco, queriendo escribir y, como tantas muchas veces, no logrando encontrar algo concreto para hacerlo, había decidido desistir por hoy, ya que tampoco quería desorientarme en reflexiones lúgubres, resquicios del pasado, frases de “libro de autoayuda” y temas por el estilo. Sin embargo, en un intento casi desesperado por encontrar algo que realmente me aporte la motivación que necesito para poder escribir como me gusta más últimamente: con el alma; decidí probar suerte con una acción tan sencilla como buscar en Google “frases que inspiran para escribir” y, entre muchas frases para mi gusto superficiales, encontré esta:

lunes, 28 de julio de 2014

Solo un susurro.



Quizás, si el viejo y llamativo buhonero no hubiera puesto aquella pequeña caja de música entre mis manos, nunca hubiera reparado en ella. Aquella cajita parecía recién sacada de uno de mi muchos sueños, en su tapa color arena aparecían dibujados en tonos marrones la silueta de un águila a lo lejos, sobrevolando una montaña cubierta por un bosque frondoso y, más allá, otra silueta mayor, la de un lobo que se aproximaba a la montaña.

martes, 22 de julio de 2014

La corriente supera a la piedra.



Estos últimos días me he percatado de lo crudamente verdadera que puede llegar a ser la frase “El ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra” (y tres, y cuatro...). Siendo sincera, no solo me tropiezo con un tipo de piedra, las hay de cualquier forma y tamaño, pero solo hay una piedra sobre la que necesito escribir hoy: la fe en los demás, un concepto que puede considerarse una virtud y no un obstáculo, y que a veces ni yo misma sé qué sentido darle; un concepto, en definitiva, que para mí engloba todo aquello relacionado con el optimismo hacia las personas, la confianza en que reparen en una persona como yo, que muchas veces pasa desapercibida, la esperanza en que algunos se acerquen y traspasen el fino muro que me separa del resto del mundo, el mismo muro que yo misma intento traspasar, cada vez con más miedo por si esa persona a la que intento acercarme me vuelve a empujar dentro de este.

jueves, 3 de julio de 2014

Te sentí.



Mientras mantenía los ojos cerrados, disfrutando del sol en mi rostro y sintiendo cómo las telas de mi vestido blanco comenzaban a secarse y a separarse de mi cuerpo, pensé que así, con el mar en calma, el silencio imperante y aquel calor tan reconfortante, sería capaz de pasar el resto del día allí sentada entre la yerba y las pequeñas flores que apenas temblaban con la brisa marina; la verdad es que no recuerdo exactamente cuánto tiempo permanecí allí, con la mente navegando por un mar de plata, que casi consiguió arrastrarme de vuelta a la niebla, cuyas ondulantes y sugerentes brumas parecían llamarme una y otra vez.

martes, 1 de julio de 2014

Ama


Otra vez me encuentro en mi morada nocturna para poder escribir adecuadamente de algo que casi exige que sea escrito en la calma de la noche, a la luz de las estrellas. Es algo de lo que hablan miles de canciones, miles de historias e incluso miles de miradas y miles de abrazos, sí, probablemente ya lo habréis adivinado: el Amor.

jueves, 26 de junio de 2014

Triste.



Por un instante, mientras sobrevolaba las olas, cada vez más embravecidas, dudé seriamente si introducirme en aquella masa de nubes oscuras que parecían mantenerse unidas por lazos de centelleantes relámpagos sería la mejor opción. Busqué al águila con la mirada y vi que no se había separado de mí ni un ápice, su vuelo era firme, como su mirada fija en el frente. Decidí que si ella no tenía miedo, yo tampoco debía tenerlo; sin embargo, no pude evitar sentir cómo en mi interior comenzaba a formarse mi propia tempestad.